martes, 5 de noviembre de 2013

ESENCIA



Yo soy el alma madre
de este consuelo débil,
una voz tal vez contraria
de un silencio tuyo.

De una voz ya entrando
en cualquier parte y sola,
de un dolor mudando.

De un quiero conocer tu boca
en el ocaso de un día triste.
O sostenerte el llanto
como un mundo fuera.

Allí distante.

jueves, 20 de diciembre de 2012

AL BORDE DE LAS COSAS


¿Y por qué mimar ya tanto tiempo
este silencio?
Si la palabra me disparó ya tantas veces
que ni siquiera otra frase entre la nada
puede romper la incertidumbre de esta
noche sin final ni nacimiento.

Cerrad de una vez esta ventana,
que voy a morirme tantas veces
como espinas tiene una nostalgia,
que hoy no quiero nada más
que una de esas miradas tuyas
que a veces se me clava
como cualquier otra palabra.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

EL NIÑO

Tengo un crujir de pueblo
en la garganta.

Suena su música,
una voz que surge
de existencia y polvo,
derrotando lo que
ya nunca más será
de nadie.

Un niño juega.
Suena la calle.
Un niño juega
en mi garganta.

Llora la lágrima eterna
de ser hombre.
Crujen sus ojos
como espuma cenicienta.

Suena la calle.
Un niño llora
y nos tolera las verdades.
Cómo suenan
mis venas
que se atan al abismo.

Llevas la vida llorando.
Tu vida es una lágrima
perfecta.



jueves, 25 de octubre de 2012

ANULACIÓN DEL YO

A John Keats.

Que de tanto ahondar en el mundo
no sea yo el mundo sino el mundo
el Yo que me posea, me vierta
hacia el ocaso introspectivo,
es, valorando lo vivido,
una hermosa pena de saberse.

Ay, si tu sombra urbana, Poeta,
fuera para mí la rosa,
la bella rosa entre mis párpados
dormida, ay, si todo
fuera, no estaría
en lo cierto al proclamarte
mi fuego en tempestad
que necesito.

Que en fin toda la palabra
se vierte en esta sombra,
que en fin soy sombra
mantenida en vilo aún así
entre el sollozo de mi
pena de muerte
que me anula.

Ni yo, ni ser,
¡Oh, nada!

Tan sólo el corazón, Poeta:
¡El corazón! ¡El corazón!

lunes, 23 de julio de 2012

PRIMERO CONQUISTAREMOS LA TIERRA



Tengo los pies tan hundidos en la tierra
que bostezo puertos en lágrimas bañados.
Las sombras del ocaso quisieran ser estrellas
de tu boca, que es la noche, que es el sueño
bajo tierra, que te espera.
Nosotros somos sueños de la espera. 
Amarte entre los pies desnudos, caerse
al vacío entre los pies desnudos, 
así, amarse siempre como uñas
sucias y rotas y descalzas, 
amarse por el suelo, por la tierra,
a ras, a ras, a ras,
pisando heces de amor,
cristales rotos de deseo,
viento caliente.
Y ser uñas manchadas por el viento,
destrozadas por la brisa,
consumidas por la espera.

miércoles, 6 de junio de 2012

DIARIO OPACO DE UN MADRID NOSTÁLGICO




NOTA NO ACLARATORIA: No es costumbre dada -ay, lo sé- que un hombre que escribe -tal vez poeta, tal vez nada- explique su texto. No obstante, los versos que siguen a esta prosa precisan de un instante, si no aclaratorio, sí de amor por la experiencia. Ocurrió, pues, que Madrid me quiso. Fue en sus calles, en "un andar solitario entre la gente", cuando el peso de la historia me pobló los huesos y vi morir conmigo lo indiferente de observar el mundo sin el alma. Fue en ese paseo solitario que di por Madrid cuando vi en las calles de su casco antiguo a España; pero no la España del Imperio o del toreo, sino la España pura: su corazón y su intelecto. Lope, Quevedo, Calderón, Cervantes, Garcilaso, Fray Luis, los Machado, Unamuno y un etcétera maravillosamente infinito. Zambullirme, entonces, en el pensamiento humano, en los versos de España, en su nexo: Madrid -género literario, como Umbral la proclamaba. La ciudad del Siglo de Oro, la romántica, la regeneracionista, la de la posguerra, la del asombro siempre. Fue en esa sensación la ciudad un poeta inmenso que a mí me escribía, como "el poeta en mi costado". Así escribí los versos que siguen, en ese sueño inmenso y placentero de saberse verso de la historia; de sentir como nunca que el mundo real se esconde para siempre en la belleza. 



Yo soy un Quevedo de polvo en llama
que piensa, que llora, que camina
por tu calle de olor que contamina,
por tu tiempo y pugna, la mañana.

Y, como Lope, bebo continuo
el veneno del amor ambiguo,
y la ausencia y el infierno,
y el infierno y al fin ella.

Lo sé: tus ojos tienen sueño.
Si un bostezo tuyo, ese gemir, me persiguiera
en un triste deseo de un sueño del absurdo,
y las aristas, ninfas, en tormenta enmudecieran,
yo sabría de tu canto siempre,
sí, yo lo sabría.

Que es este sueño de la vida en que ando
casi tu ribera, tu abismo, tu niebla
donde el frío acude siempre enajenado.

A las aristas grito el susurro vivo, enamorado,
un huracán de voces mías que, al cabo,
son estrellas; dirélo: son su brillo.

Yo soñé en tu piedra de asfalto
un Campo de Castilla obnubilado,
y del sueño, Madrid, del hado,
soy yo el verso para siempre,
y tú por siempre el poeta en mi costado.  


lunes, 4 de junio de 2012

HORIZONTES


Inspirado en las fotos de Antonio Pérez Abril, ACUARELAS

Es este vivir una acuarela
cuando llueve,
es una gota muda
que amanece
trasparente, soñando, hormiga
que camina por cristales
mostrando esa ausencia
de siempre estar solo
y no contarlo.

Es este vivir una acuarela
cuando llueve.
Hay momentos en que el barro
es una tormenta de horizontes
y la vida duele en los abrazos.
Hay momentos en que el barro
es barro solamente, y la sangre
amanece, ay, en qué amanecer 
de lluvia
en todas partes.

Es este vivir una acuarela
cuando llueve,
este corazón en alto
cantando a la vida,
extraño, arrojado
a este sentirse mudo
en el asfalto.

Es la amistad siempre
un retrato, comedia humana
de pasiones, 
la pasión siempre.
Los ojos de mujeres
que no fueron
me interrogan.
Las mujeres de ojos
sin sal, muertas,
son almas de un recuerdo
que siempre amanece
sin querer ser visto nunca.

Hay caminos acuosos
que llevan a hogares
diferentes.

Existe la vida, y la identidad,
decía el poeta.
Y los caminos también hablan,
Walt Whitman,
cuando en tus barbas amanece
temprano, y la hierba
envidia el llanto
en la lluvia mojada
para siempre.

Te quiero, Vida:
eso es todo. 

jueves, 24 de mayo de 2012

LA MAÑANA INSOMNE



Así, sin pasar de largo
apenas, siento
que exaspero
mis pasos
y que me ahuyenta
el mundo de este cielo
de tierra que me hiere,
tatas veces como el sol
levanta la mañana
insomne, la de los
pueblos en montaña,
que besan el mar,
que tanto he soñado.

Es en momentos de locura
cuando me entra la idílica
manía de ser un hombre rudo,
de caminar soñando por inmensos
prados verdes, ocultando
bellezas con mi sombra.
Así que poco tengo que decir
a esta hora de la vida
en que no sé si la juventud
o la vejez mi sien adorna.

Y es que ando siempre
con una melodía bucólica
en el alma, esperando pasos,
y en mi llanto mis pies se mojan
envidiando a la lluvia.

Podrías buscarme, alma, a mí, siempre,
en esas horas muertas de la vida
en que todo está reñido
a la implacable tormenta
del deseo.

Te sentirías (lo sé) como el viento
cuando a las montañas mueve
en los meses en que siempre
la piel tiembla.

En fin, si sigo aquí es por verte
en intervalos de visiones,
porque vivo siempre frágil
y buscándote,
en un terreno oscuro
donde la vista,
luchando en la nada,
siempre, me ilumina.

jueves, 17 de mayo de 2012

ME CREO




Tengo una expresión bíblica en el alma,
quiero decir que mi corazón se cree continuamente
con una fe poderosa que alimenta
mil cubos de sangre
esparcida, esparcidos mis
pedazos
uno
            a
                        uno
piden el sollozo de otros
ojos externos
cuya realidad
exige siempre
una fe infinita y para nunca. 

viernes, 4 de mayo de 2012

MIS OJOS MIRAN PORQUE SABEN


Sí, de verdad era yo el amor en la mañana
en ese paseo oscuro y diletante
que fluye por la mente en el silencio.
Te juro que te vi esconderte de la lluvia
que se nos moría en el alma, siempre,
esperando una estrella en la mirada,
y que mis sollozos han visto al tiempo
extenderte a lo largo
de los prados del espíritu
-escondidos en los labios
como dientes destrozados
que lloran la saliva de los hombres.
Y tú desnuda, te lo juro,
molesta por el ruido que a veces
la vida diluye entre los ojos
fértiles y puros
que no dejan de mirarte
porque saben que te amo.

domingo, 15 de abril de 2012

NUBES


Vibra la desnudez cuando
el aliento es puro,
cuando la voz es pura,
cuando lo puro se
parece tanto a tanto.

Estoy sumido en el aroma,
agarrado a su tacto, suspirando
como si todo el aire
fuera el color exacto
de la estrella: de mi estrella.

Estoy vivo, vivo, vivo, vivo,
y tantas veces vivo.

lunes, 2 de abril de 2012

FÉRTIL




Tierra, ven a mí; que el presente
ya ni me contenta, y tu sujeto
mortal de mi recuerdo espera
ser salvado conmigo en ruinas
solamente.

Estoy temiéndote si no me dejas.
Estoy amándote si no me dejas.
Qué brizna enturbia el pecho
al movimiento de los hombres
que caducan ya, por viejos,
su para siempre drama.

Tierra, ven a mí; en ti
enseña a nadar mares de amor
mi corazón a tu barriga,
de piedras colmada, la flor
de ser sencilla, la flor
inmensa: tú.

jueves, 15 de marzo de 2012

Yo entiendo el sollozo casi gris
del reposo de un piano.
Y es que, abatido por
un tiempo inconcluso,
es recuerdo ya,
es amarillo,
es la visión
del huracán, él, ingrávido,
celeste,
y flotan, flotan tiempos,
ecos, muda razón
de existir enamorado.
Empezar por ese encuentro
al contacto
como amaneciendo, vivas cosas,
bellas, rojas, en lo oscuro
se hacen flores
exageradamente abiertas,
lo negro entre lo puro
bebe las uñas cercanas
a otros dedos.

Hay gentes que caminan
pasos sin sonido,
que dan besos sin sonido,
que viven entre sonidos
mudos para siempre
tristes, tristes, tristes,
ay, qué amar por siempre amiga
subirá a lo alto
sin el sonido opuesto
a un reposo horrible
que apenas llega ya
a un presente enajenado.
Y en ese instante
de silencio
a mí me nacen grandes,
inmensos, colmados peces
de los ojos, que van nadando
a un mundo
de aroma absoluto,
extranjero para mí mismo
sin tiempo ni ritmo,
huracán aprisionado
que olvida la erupción de besos
y de ojos y arañas que, corazón
en alto, sueña cada vida enamorada.

Los pianos se rompen por las calles
en un fluir mudo del asfalto y el viento.
Todo sabe a un invencible fuego
que no estalla,
un deseo abiertamente incumplido
de amanecer desnudo en otra explosión
lenta
de un cielo que nunca existe.

Beber un aliento mutuo,
un huracán mutuo de sombra olorosa,
de flor bella exagerada,
de exagerar lo abiertos
que pueden ser los ojos
que gritan verdes besos.

Un mundo sentido en el reposo, mi corazón
ya entre tantas cosas se derrumba,
y es soledad,
soledad perpetua en el asfalto,
en esta sucia y enferma necesidad
de existir, amiga Tierra,
para siempre enamorado.

lunes, 5 de marzo de 2012

LA SERA


Yo me siento esta tarde frío
como quien tiene amor en el alma
o como quien ha buscado estrellas en el día más profundo.
Yo quisiera sentir tanto frío
que también quisiera que el corazón helado
cantara y me mirara a los ojos.

Yo sé que el frío es un aliento disecado
y que todos los helados corazones del mundo
han habitado el calor para sentir el hielo.
Pero esta es la tarde sin fuego, puramente fría,
inmóvil y perenne, casi mía,
como hecha de antiguas cosas.
Así se mueve el tiempo y me contenta,
y es como tener por siempre el amor
lleno de estrellas.

Pero otras tardes en las que apenas soy y siento,
también he amado el hombro oscuro
de la muerte y de su espejo.
Tardes en las que también he buscado
lo que no sentía despierto, e incluso
he llorado de noche con las luces frías.
Porque la luz me muestra en esas tardes
que nunca es nunca para siempre.

Mi corazón, como un canto esperpéntico, llora
un sueño de nácar vestido de la tarde eterna.
Mi corazón es lo secreto de mi espalda.
Amiga, yo también te hablo para siempre.

Mi palabra es tarde y esperpento,
porque yo sé que la letra unida
se alza más alto que cualquier otro pasado.
Te propongo la vida.
Caminemos por las olas de tu sueño
para encontrar, desnudos, como de mañana,
la tarde eterna que para siempre
se llamará infinito.

viernes, 13 de enero de 2012

CAVILACIONES EN LAS PIERNAS DEL TIEMPO

Los estudiantes estudian.

¡Qué redundancia más absurda!

Parece que un velo de polvo

en polvo

convirtiera la laguna

de tinta,

de locura,

que, álgida,

contenta al malhumorado

y es consuelo de tonto

para el necio.


Y, ¿Yo sueño?

La pregunta absurda vuelve

y la noche avanza.


Nadie consuela

por viejo

mi segundo de tortura.


¿Y es instante

todo lo que tiembla?


Si más vivir pudiera,

más viviría,

y si el ausentarme no sirviera,

sería eterno presente

por siempre y siempre.


Galatea, en mis quejas

me sumerjo

por tus olas

que caminan,

y camino

y me vuelvo mármol,

y duro me vuelvo.


¡Cantad, Poseidones,

cabello fluyente

que me place

como instante!


¡Cantad, oh, cantad!

No seáis dignos

de reproche,

que la noche avanza

y todo lo que

avanza

tiembla y pasa.


Se tornará en día el silencio

y verán mis rimas

la espuma de mi cuerpo.


Te verán, Galatea,

caminar conmigo

deprisa,

muriendo.


Te verán mis instantes

volar, espesa,

temblorosa como ellos,

porque tú también

pasas,

tam

bién.


Torna que torna

la vida su concierto

de muerte,

y si es suerte

el verte,

mis ojos son

ruletas,

y ruedan,

ruedan,

ruedan.


Llegará la estrella

en mi silencio más profundo.

La luz ferrosa.


La luz, solo la luz.

jueves, 29 de diciembre de 2011

LO NEGRO















El cielo ennegrecido
me pregunta, inquieto,
'¿Y ha de morir contigo
el mundo mago?'
Y debo llorar
ante el maestro
cuando advierto que
soy una nube
horrible que sangra
petróleo en un torrente
infinito.

martes, 27 de diciembre de 2011

ODA AL CIELO

Es triste que el silencio
me canse.
Es triste el sueño,
es triste,
pero los suspiros son piedras
bellas brillando
en la mañana.

Siempre llueve en mi ciudad,
y tengo tanto frío
que el alma se convierte
en un trozo de hielo
por el que todo el mundo
me pregunta.
Mi alma es un glaciar
completamente oscuro.
Mi alma sueña
y es como subvertir
los segundos
a ratos,
a ratos,
y soy, soy, soy.

¿Por qué no ofrecer
mi eterna sonrisa
si mis dientes son
algo contrario al fuego?

Llega un viento absurdo
a tocarme.

El viento es interminable
en la mañana,
y mis manos desearían
arrancar el cielo
y llevar todas las estrellas
en su corazón pegadas.

martes, 22 de noviembre de 2011

*

En los labios franceses me perdí
pensando en la musa muda.

Hay ocasiones en las que estoy hecho
de palabras solamente,
y solo soy un labio solo
mojado de barro, de tierra, de polvo, de nada.


A veces amo, tierra, escúchame,
a veces amo...
y soy yo monte y fuente y río.
Ay, Fray Luis, si tu amada tierra
me mirara como me mira París.

En su cara ausente de ciudad dormida
a veces amo y también me duermo
manteniendo la mirada,
imposible como la canción amada,
como rosa estampada en el viento
yo me sueño,
yo me sueño.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Y si te mirara...

Y si te mirara
casi en secreto
mientras finjo
que está atrás
o delante
o a otro lado
lo que miro.

Y si lo hago luego
sin miedo y te sonrío
o me voy sin decirte nada
y sueño toda la vida contigo,
y me pregunto tu nombre,
y me pongo el abrigo
cada día sin tus manos,
entonces, después de todo,
¿Soñarías conmigo?

jueves, 29 de septiembre de 2011

Esta soledad me admira demasiado



















Esta soledad me admira demasiado,
'¿Por qué has de tenerme tanto rato?'
Le dije mientras no marchaba
cuando el viento trajo amor
y el canto me hizo amigo
un día.

Pero soledad seguiste en mi alma
derrotando la belleza de los días
y te fuiste a ratos
dejando mi vaso conmigo.

Esta soledad me admira demasiado,
si yo pudiera lanzaría mis párpados
al viento y cerraría el cielo
con mi sueño solo.
Sonaría música, tal vez,
en los dibujos de la musa tierra.

No me admires, no me tientes,
déjame solo con mi compañía,
déjame volando sin ti,
no te quiero, pero a veces miento
y te amo y los dos jugamos solos
a perdernos y a sentir,
como si no hubiera mundo,
como si no hubiera cielo.